Amor y control; se VOS

“No me perteneces, no te pertenezco, solo cuando aparezco y con mi luz te busco.”

Amor y control, dos cosas que parecen ir constantemente de la mano en mi vida… ¿A alguien más le sucede esto?

Todo este verano he dedicado la mayor parte de mi tiempo a una búsqueda espiritual, a entender mi visión del mundo, pero sobre todo mi visión del amor. Siempre he sido una persona bastante romántica y que se “enamora” fácilmente pero este verano/invierno fue diferente. Este verano/ invierno para ser sincera sólo tuve sentimientos por una sola persona, una persona que me cambió la perspectiva hacia el amor y que me hizo entender mucho más de mí misma de lo que me pude haber imaginado. Conocí a este hombre de nacionalidad argentina y de primera  instancia me pareció muy interesante, duraba horas chateando con él, conocía sobre la cultura maya, le interesaban las tradiciones mexicanas, la espiritualidad, hasta compartíamos gustos de música. Como sentimental que soy, sentía mariposas en el estómago e inmediatamente me empecé a hacer ideas en la cabeza, historias locas de amor en donde yo me enamoraba perdidamente y decidía quedarme en Argentina.

Sin embargo esta vez fue completamente diferente, esta vez mantuve los pies en la tierra, o más bien él me hizo poner los pies en la tierra. Cada vez que nos veíamos yo no podía evitar decirle “me caes mal” porque por primera vez alguien me retaba, cuestionaba mis ideas y me hacía darme cuenta de mis errores, a quien no le caería mal eso, ¿verdad?. Yo hablaba de la gente a mi alrededor y él me decía de una manera muy sencilla “ ¿Por qué los estas juzgando?” Ay wey, es cierto, ¿cuantas veces juzgo sin pensar?. Cada vez que hablaba con él me sentía como si tuviera que pensar lo doble sobre que decir… Yo, una persona acostumbrada a hablar, aconsejar y guiar estaba ahora callada esperando a escuchar el consejo de un hombre que llevaba una semana de conocer.

Mientras repasaba mis notas y las libretas que llene en estos últimos meses encontré algo sobre él que decía: “Me hace sentir confundida sobre mi propósito de vida”. Cuando uno piensa en una relación tradicional, relación llena de “amor” uno piensa en alguien que te apoye con tus ideas y que te siga la corriente. Bueno, yo estoy acostumbrada a eso, pero, ¿qué hacer cuando llega alguien que con pocas palabras te hace cuestionarte todo ese futuro que tenías tan perfectamente planeado? Una persona más cercana a mi edad que cualquier otra persona con la que salí era más maduro que la mayoría de esos “hombres” en mi vida. Su estabilidad me asombraba y obviamente me atraía más a él.

El tiempo pasaba y nos veíamos ocasionalmente, lo trataba de ver cada vez que iba a capital. El sexo ni se diga, algo buenísimo, por mi parte sentía esa conexión, lo miraba a los ojos y me hacía dar vueltas al estómago. Este pibe me atraía físicamente de una manera sin igual pero lo que más me atraía era su mente y su estabilidad. Cada vez que hablaba con él me cuestionaba mis principios, mis ideales y mis acciones, lo más risorio para mi es que durante estos momentos de reflexión él decía mínimo numero de palabras, su mirada me hacía contestarme a mí misma, y no creo que haya mejor manera de aprender una lección que por medio de una reflexión introspectiva. Podría escribir más y más de él pero hay cosas que prefiero quedarme para mí misma; esos recuerdos, esas miradas, esas caricias…

¿Por qué escribir sobre esto?

Bueno, porque una tarde en una de mis comidas a solas en Montevideo, Uruguay me puse a pensar en él y a cuestionarme que sentía en realidad. Eso es algo que igual me quedare para mí misma, pero en esa tarde tranquila en Uruguay mientras tomaba una sangría y comía un asado me di cuenta del patrón amoroso de toda mi vida, lo más sencillo del mundo, sin embargo algo que yo nunca había querido aceptar. Esa tarde entendí que todas mis relaciones pueden ser organizadas en dos categorías simples: Yo controlo o él controla, y no me refiero a tonterías de mensajes o de quien contesta primero o da like a las fotos o todas esas trivialidades que tenemos los “Millenials”. Me refiero a un control en el cual la otra persona o yo abandona quien realmente somos para caber en cierto “prototipo perfecto” de su pareja.

Mi compromiso en el pasado fue un claro ejemplo de una relación donde yo tenía el control, lo digo con el mayor respeto y amor que se merece esa persona, pero esa fue la falla de nuestra relación. él dejo de ser quien realmente era por ser quien él pensaba que yo quería que fuera. El problema es que a veces ni si quiera sé que quiero ser yo, ¿como se supone que voy a saber cómo quiero que sea mi pareja? SER, he ahí la clave. Se VOS, nadie más. Si me conoces sabes que llevo ya unos cinco años identificándome como budista y hay una frase de Buda que me recuerdo a mí misma todos los días “Expectation leads to suffering” o las expectativas llevan al sufrimiento. Para un momento y ponte a pensar, ¿cuantas veces has sufrido por esperar algo de alguien o por tener las expectativas de que tu pareja se comporte de cierta manera? Bueno, me duele darte la mala noticia, queridx, pero esas expectativas siempre te llevaran al sufrimiento, nadie va a actuar de la manera que tú quieres exactamente. No todo es un cuento de hadas, hay veces que uno tiene que bajarse de esa nube de ilusión y no permitirnos ser cegados por esos sentimientos abruptos.

No digo que uno debe dejar de sentir, porque honestamente soy una romántica sin causa, no puedo evitar hacerme mil sueños e ilusiones a diario, y, ¿Sabes qué? Es algo que no quiero cambiar. He ahí cuando pienso en la otra categoría de amores, iba a escribir originalmente “los que me controlaron” pero eso sería injusto hacia ellos, porque ellos no fueron los que decidieron controlarme, fui yo la que decidió cambiar solo por tratar de encajar en un molde. Otra frase que encontré en mi libreta fue “ Esta categoría me hace cambiar de manera de comportamiento hacia el noviazgo y toda esa que era YO se esfuma sin dejar rastro.” Ese otro tipo de relación es una relación donde mi pareja no me otorga tanta atención, pero sobre todo cuando sé que él no cambiara entonces decido hacerlo yo. ¿Qué me pasa con estas relaciones? Bueno, termino completamente molesta, porque odio dejar de ser yo, pierdo mi esencia, termino resintiendo a alguien que en realidad no hizo nada.

El hombre argentino que me hizo sentir tanto este verano fue un raro balance entre mis dos categorías, porque erradique la palabra “Control” de mi vocabulario (la cual creo es mi palabra más odiada). Basta de relaciones donde quiero controlar o donde cambio quien soy yo. Este pibe me mostró que puede existir alguien que te acepte por quien eres pero que no pare ahí, alguien que sea honesto contigo, te confronte y te cuestione. Ese balance parecía imposible para mí, pero ya no es así. Sé que relaciones así son posibles, son un poco más complicadas porque hay más momentos de incomodidad a veces pero CRECES. Vos creces y de ese crecimiento nace más amor, comprensión y crecimiento en conjunto.

Extracto de mi diario:

“Busco a alguien que me motive a ser mejor y a explorar. No quiero a alguien que me ate a una casa o a una manera de pensar o sentir. Este es el momento de crecer como persona y mejorar. Busco el apoyo y la mutua admiración, busco a alguien que luche por lo que quiere.”

Con amor,

Una nagual in training.

27/07/2016

Buenos Aires, Argentina

It’s a man’s world/ Es un mundo de hombres

It’s a man’s world

“It’s a man’s world” … those were the words coming out of one of my student’s mouth a while ago. I immediately had this feeling of hopelessness and anger and I asked myself “What is the society teaching you?” Why are we still allowing society to measure our level of femininity or masculinity? Why do I have to prove you how much of a woman am I? Being Mexican I grew up hearing my mom to find a good man, a man that would provide me with everything I needed, a roof to live under and money to support the kids we’ll have. But, why?

The more I grow the more I realize I still don’t know what I need, I don’t need a man controlling me, I’m my own boss and I will choose what I need. Being 15 in Mexico as a girl means dancing with your chambelán in your quinceañera, riding a limo to become a “woman”.  Getting your hair fixed, your nails done, you know being a woman. I might be dying inside, but I’m looking good for my man. Being 15 in Mexico as a boy is a whole other story, you become a man when you have sex for the first time. Oh, so many proud dads taking their kids to prostitutes and bragging about it because he’s macho. What happened to our society that we call “rape” becoming a man?

“I was raped every day for years “- those were the words coming out of a human trafficking/ modern day slavery survivor I worked with. She was 10. Currently there are around 500,000 cases of modern day slavery in the U.S., including cases of sexual and labor trafficking. How does this connect? Well, it starts with the idea of treating women as a human commodity. Wake up! This is happening everywhere, women and girls are being taken away from home and coming back without a soul or not coming back at all. I want you to think for a second about your daughter, niece, cousin. Now I want you to picture them without her freedom, hopeless, and scared.

It starts at home with the common family’s advices of “always listen to your man, your man knows what to do.” Well women, you can also know what to do. When a woman is being abused emotionally or physically they are losing a part of themselves every time. This is a time to fight for what you want, mujer.

I am a woman, I am independent, proud,  creative, and I won’t ask for your permission to act. Because querido, this is also a woman’s world.

 

Es un mundo de hombres.

“Es un mundo de hombres”… Esas fueron las palabras de uno de mis estudiantes hace un tiempo. Inmediatamente sentí falta de esperanza y enojo y me pregunte a mí misma: “¿Qué es lo que te está enseñando esta sociedad?” ¿Por qué todavía estamos permitiendo que la sociedad mida nuestro nivel de femineidad y masculinidad? ¿Por qué tengo que probarte yo que tan mujer soy? Siendo mexicana crecí escuchando a mi mamá que debía encontrar un buen hombre, un hombre que me proveerá con todo lo que necesitaba; un techo donde vivir y dinero para mantener a nuestros hijos. Pero, ¿por qué?

Mientras más crezco más me doy cuenta de que todavía no sé qué necesito, no necesito a ningún hombre controlándome. Soy mi propia jefa y escogeré que necesito. Tener 15 años en México como mujer significa bailar con tu chambelán en tu quinceañera, ir en una limusina para convertirte en una “mujer”. Arreglarte el cabello, tus uñas, ya sabes ser una “mujer”. Puedes estar muriendo por dentro, pero me veo bien para mi hombre. Tener 15 en México como un hombre es una historia completamente diferente, te conviertes en un hombre la primera vez que tienes sexo. Oh, tantos padres orgullosos llevando a sus hijos con prostitutas y  presumiendo/riéndose al respecto. ¿Qué paso con nuestra sociedad que llamamos “violación” convertirte en un hombre?.

“Fui violada todos los días por años”- Esas fueron las palabras de una sobreviviente de tráfico humano/ esclavitud moderna con la que yo trabajaba. Ella tenía tan solo 10 años. Actualmente hay alrededor de 500,000 casos de esclavitud moderna en EUA, incluyendo casos de tráfico sexual y laboral. ¿Cómo se conecta esto? Bueno, empieza con la idea de tratar a las mujeres como una comodidad humana. ¡Despierta! Esto está pasando en todos lados, mujeres y niñas están siendo secuestradas de su casa y regresando sin alma o no regresando para nada. Quiero que pienses un segundo en tu hija, sobrina, prima. Ahora quiero que las imagines sin su libertad, perdidas y asustadas.

Empieza en la casa con los consejos familiares de “Siempre escucha a tu hombre,  tu hombre sabe que hacer”. Bueno mujer, tu también sabes que hacer. Cuando una mujer es abusada emocionalmente o físicamente están perdiendo una parte de sí mismas cada vez. Este es el momento de luchar por lo que quieres, mujer.

Soy una mujer, soy independiente, sexual, creativa y no voy a pedirte permiso para actuar. Porque querido, este también es un mundo de mujeres.