Lo que no es para ti, no es para ti

Lo que no es para ti, no es para ti. Que frase tan sencilla y tan comúnmente mal usada… ¿Cuantas veces te has dicho eso para darte un sentido de confort después de haber sufrido alguna decepción? Mucho tiempo pensé que al pensar esto me estaba conformando y estaba dando justificaciones a mis propias acciones, pero mientras más pasa el tiempo más me doy cuenta de que no todo es para mí. Puede ser desde lo más sencillo como un arete en la nariz que se infecta hasta un amor imposible. Hay veces donde uno se ata a materiales y a personas, uno piensa que no podrá vivir sin esa cosa o sin esa persona, pero hay veces que está completamente fuera de tu alcance…

Cuando estés obsesionado o atado a algo, pregúntate: ¿Que es lo que realmente quieres? ¿Quieres a la persona o estas obsesionada con la imagen de la persona? Cuando recién decidí hacer mi perforación en la nariz la hice como un signo de rebeldía, para mostrarle a mi familia que podía hacer lo que quisiera y que ya no habría nadie que me pudiera parar. Lo estético fue importante pero lo más crucial fue ver esto como una señal de rebeldía. Quería ser diferente, quería ser única, mi familia tenía sus ideas erróneas y estereotípicas de mi apariencia, y yo quería encargarme de borrar eso de sus mentes. Ilusa yo decidí ir a acampar poco tiempo después de hacerme la perforación y obviamente se infectó, dure días con la perforación infectada, sin embargo mi mente no lo quería aceptar. No quería quitarme eso que me había hecho diferente, no fue hasta días después cuando el dolor era insoportable que tuve las fuerzas para ir a quitármelo.

La segunda y última vez que me perfore fue al mismo tiempo que mi tatuaje y fue porque estaba en el lugar haciéndome mi primer tatuaje y me pareció lógico y sencillo hacérmelo para tener un completo “cambio de look”… Al poco tiempo lo mismo volvió a suceder, mi cuerpo rechazo el arete y hasta en sueños mi cuerpo me rogaba deshacerme de él. Entendí que la necesidad del arete no era más que un apego emocional.

Este escrito lo empecé hace meses pero nunca tuve la inspiración para continuarlo, no es hasta estos días lluviosos que me doy cuenta que en realidad lo que no era para mí no era para mí. Ese tan esperado “amor de mi vida” no era para mí, hace dos años creí y me apegue a la idea de un amor perfecto. Hace dos años permití que el apego me cegara y me llenara de sentimientos encontrados. ¿Como es que después de dos años aún sigo extrañando sus abrazos y esos sentimientos? ¿Es acaso que lo extraño a él o extraño el sentido de pertenencia amoroso? Creo que mi alma extraña el sentir que alguien es mío y sólo mío.

Así como hay cosas que no son para mí, también sé que hay cosas y personas que sí lo son. También trato de aceptar que yo no puedo controlar a alguien más y que eso afecta el “momento perfecto”. Mi pareja actual no necesita ser categorizado o como dirían aquí “tener un label”, él es él y yo soy yo. Hay veces que la costumbre y el apego me hacen sentir sola en esta relación, pero cuando paso tiempo con él y me doy cuenta de cuanto me permite ser yo misma no puedo evitar el sentir que es la persona indicada para mí, en el momento indicado para los dos. Muchas veces hago fantasías perfectas en mi mente de cómo él es sólo para mí, pero todos los días me recuerdo que  no quiero cortar sus alas, él no es para mí, él es para él mismo….