Un fracaso más, un fracaso menos

 

Caray, que difícil es el fracaso. Después de semanas de trabajo y preparación, sueños internos del que podrá pasar y en que resultará, esos sueños no se cumplieron. En mi opinión estaba lista y di una entrevista maravillosa. Sin embargo, fracasé. Abro el correo y mientras leo las palabras de rechazo no puedo evitar sentir que mi mundo se derrumba ante mí.

¿Acaso no soy lo suficientemente buena?

¿Qué fue lo que hice mal?

Tal vez nunca llegue a lograr lo que me proponga.

Tal vez esto no es para mí…

Mi mente estaba llena de negatividad y desesperanza, mis inseguridades anteponían a mis fortalezas.

Es mucho mas sencillo escribir pensamientos felices o positivos, es sencillo porque sabes que será agradable para el lector. Hoy quería escribir con tristeza porque soy real, no soy feliz todo el tiempo y el fracaso o la decepción es algo constante.

Ahora llega el momento de la verdad… que hacer después de esto?

Dejarme vencer o mejorar?

El fracaso ataca directamente a mi peor enemigo, mi ego.

Ahora viene la tarea más importante, encontrar esa motivación dentro de mí y esas ganas de seguir luchando…