Mujer mexicana

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¿Cómo es una mujer mexicana?

Las mujeres mexicanas somos cambiantes,
somos rebeldes y fuertes.

Las mexicanas de hoy vestimos trajes típicos
combinados con modernidad.

Las mujeres mexicanas de hoy dejamos atrás los estereotipos, dejamos atrás la inseguridad.

Las mexicanas de hoy gritamos, opinamos,
bailamos y lloramos.

Las mujeres mexicanas venimos en diferentes tipos y colores, cada una tan hermosa por su singularidad.

¿Cómo es una mujer mexicana?

Una mujer mexicana es lo que quiere ser, ella decide a donde ir y que vivir.

Una mujer que no teme a mostrar sus verdaderos colores, mujer luchona, mujer que no abandona sus ideales.

-Alejandra Ramos Gómez, 5 de mayo del 2017.

 

El hombre indicado en el momento indicado.

Te conocí y todo cambió, no hay más duda que tú eres la persona para mí. Meses y meses saliendo con personas, conociéndolas y tratándome de convencer a mí misma que eran buenas. Por un tiempo hasta listas tuve que hacer para explicarme qué tipo de personas eran y tratar de entender esas acciones que ante mis ojos parecían irracionales.

A ti te conocí e inmediatamente lo supe. ¿Por qué fue el momento indicado? Fue el momento indicado porque tú no me necesitas ni yo te necesito, los dos somos personas completas, personas que han luchado y personas que se conocen a sí mismas. No eres mi media naranja, eres mi fruta favorita.

El amor es algo que no se puede forzar, es algo que simplemente se siente y surge. En esta sociedad nos vemos forzados o presionados a buscar “el mejor”, “el más guapo”, “el más rico”, “el más inteligente”, etc. Pocas veces nos enseñan a buscar al indicado. En mis ojos eres el más todo, lo eres porque no te veo a través de mis ojos, te veo a través de mi alma.

Tu personalidad y la manera en la que somos compatibles es lo que me enamora. Tus talentos complementan y realzan los míos, no hay nada que nos opaque y la competencia es absurda a tu lado. Tú creas música, yo bailo a tu son. Yo escribo poemas, tú ilustras mis palabras.

Si hubieras llegado a mi vida hace un año no hubiera estado lista para apoyarte o guiarte. Hoy estamos los dos completamente abiertos y listos para amar. El amor no es pertenencia, el amor es comprensión y motivación. Hoy me motivas y me comprendes, no hay que buscar más.

Amor y control; se VOS

“No me perteneces, no te pertenezco, solo cuando aparezco y con mi luz te busco.”

Amor y control, dos cosas que parecen ir constantemente de la mano en mi vida… ¿A alguien más le sucede esto?

Todo este verano he dedicado la mayor parte de mi tiempo a una búsqueda espiritual, a entender mi visión del mundo, pero sobre todo mi visión del amor. Siempre he sido una persona bastante romántica y que se “enamora” fácilmente pero este verano/invierno fue diferente. Este verano/ invierno para ser sincera sólo tuve sentimientos por una sola persona, una persona que me cambió la perspectiva hacia el amor y que me hizo entender mucho más de mí misma de lo que me pude haber imaginado. Conocí a este hombre de nacionalidad argentina y de primera  instancia me pareció muy interesante, duraba horas chateando con él, conocía sobre la cultura maya, le interesaban las tradiciones mexicanas, la espiritualidad, hasta compartíamos gustos de música. Como sentimental que soy, sentía mariposas en el estómago e inmediatamente me empecé a hacer ideas en la cabeza, historias locas de amor en donde yo me enamoraba perdidamente y decidía quedarme en Argentina.

Sin embargo esta vez fue completamente diferente, esta vez mantuve los pies en la tierra, o más bien él me hizo poner los pies en la tierra. Cada vez que nos veíamos yo no podía evitar decirle “me caes mal” porque por primera vez alguien me retaba, cuestionaba mis ideas y me hacía darme cuenta de mis errores, a quien no le caería mal eso, ¿verdad?. Yo hablaba de la gente a mi alrededor y él me decía de una manera muy sencilla “ ¿Por qué los estas juzgando?” Ay wey, es cierto, ¿cuantas veces juzgo sin pensar?. Cada vez que hablaba con él me sentía como si tuviera que pensar lo doble sobre que decir… Yo, una persona acostumbrada a hablar, aconsejar y guiar estaba ahora callada esperando a escuchar el consejo de un hombre que llevaba una semana de conocer.

Mientras repasaba mis notas y las libretas que llene en estos últimos meses encontré algo sobre él que decía: “Me hace sentir confundida sobre mi propósito de vida”. Cuando uno piensa en una relación tradicional, relación llena de “amor” uno piensa en alguien que te apoye con tus ideas y que te siga la corriente. Bueno, yo estoy acostumbrada a eso, pero, ¿qué hacer cuando llega alguien que con pocas palabras te hace cuestionarte todo ese futuro que tenías tan perfectamente planeado? Una persona más cercana a mi edad que cualquier otra persona con la que salí era más maduro que la mayoría de esos “hombres” en mi vida. Su estabilidad me asombraba y obviamente me atraía más a él.

El tiempo pasaba y nos veíamos ocasionalmente, lo trataba de ver cada vez que iba a capital. El sexo ni se diga, algo buenísimo, por mi parte sentía esa conexión, lo miraba a los ojos y me hacía dar vueltas al estómago. Este pibe me atraía físicamente de una manera sin igual pero lo que más me atraía era su mente y su estabilidad. Cada vez que hablaba con él me cuestionaba mis principios, mis ideales y mis acciones, lo más risorio para mi es que durante estos momentos de reflexión él decía mínimo numero de palabras, su mirada me hacía contestarme a mí misma, y no creo que haya mejor manera de aprender una lección que por medio de una reflexión introspectiva. Podría escribir más y más de él pero hay cosas que prefiero quedarme para mí misma; esos recuerdos, esas miradas, esas caricias…

¿Por qué escribir sobre esto?

Bueno, porque una tarde en una de mis comidas a solas en Montevideo, Uruguay me puse a pensar en él y a cuestionarme que sentía en realidad. Eso es algo que igual me quedare para mí misma, pero en esa tarde tranquila en Uruguay mientras tomaba una sangría y comía un asado me di cuenta del patrón amoroso de toda mi vida, lo más sencillo del mundo, sin embargo algo que yo nunca había querido aceptar. Esa tarde entendí que todas mis relaciones pueden ser organizadas en dos categorías simples: Yo controlo o él controla, y no me refiero a tonterías de mensajes o de quien contesta primero o da like a las fotos o todas esas trivialidades que tenemos los “Millenials”. Me refiero a un control en el cual la otra persona o yo abandona quien realmente somos para caber en cierto “prototipo perfecto” de su pareja.

Mi compromiso en el pasado fue un claro ejemplo de una relación donde yo tenía el control, lo digo con el mayor respeto y amor que se merece esa persona, pero esa fue la falla de nuestra relación. él dejo de ser quien realmente era por ser quien él pensaba que yo quería que fuera. El problema es que a veces ni si quiera sé que quiero ser yo, ¿como se supone que voy a saber cómo quiero que sea mi pareja? SER, he ahí la clave. Se VOS, nadie más. Si me conoces sabes que llevo ya unos cinco años identificándome como budista y hay una frase de Buda que me recuerdo a mí misma todos los días “Expectation leads to suffering” o las expectativas llevan al sufrimiento. Para un momento y ponte a pensar, ¿cuantas veces has sufrido por esperar algo de alguien o por tener las expectativas de que tu pareja se comporte de cierta manera? Bueno, me duele darte la mala noticia, queridx, pero esas expectativas siempre te llevaran al sufrimiento, nadie va a actuar de la manera que tú quieres exactamente. No todo es un cuento de hadas, hay veces que uno tiene que bajarse de esa nube de ilusión y no permitirnos ser cegados por esos sentimientos abruptos.

No digo que uno debe dejar de sentir, porque honestamente soy una romántica sin causa, no puedo evitar hacerme mil sueños e ilusiones a diario, y, ¿Sabes qué? Es algo que no quiero cambiar. He ahí cuando pienso en la otra categoría de amores, iba a escribir originalmente “los que me controlaron” pero eso sería injusto hacia ellos, porque ellos no fueron los que decidieron controlarme, fui yo la que decidió cambiar solo por tratar de encajar en un molde. Otra frase que encontré en mi libreta fue “ Esta categoría me hace cambiar de manera de comportamiento hacia el noviazgo y toda esa que era YO se esfuma sin dejar rastro.” Ese otro tipo de relación es una relación donde mi pareja no me otorga tanta atención, pero sobre todo cuando sé que él no cambiara entonces decido hacerlo yo. ¿Qué me pasa con estas relaciones? Bueno, termino completamente molesta, porque odio dejar de ser yo, pierdo mi esencia, termino resintiendo a alguien que en realidad no hizo nada.

El hombre argentino que me hizo sentir tanto este verano fue un raro balance entre mis dos categorías, porque erradique la palabra “Control” de mi vocabulario (la cual creo es mi palabra más odiada). Basta de relaciones donde quiero controlar o donde cambio quien soy yo. Este pibe me mostró que puede existir alguien que te acepte por quien eres pero que no pare ahí, alguien que sea honesto contigo, te confronte y te cuestione. Ese balance parecía imposible para mí, pero ya no es así. Sé que relaciones así son posibles, son un poco más complicadas porque hay más momentos de incomodidad a veces pero CRECES. Vos creces y de ese crecimiento nace más amor, comprensión y crecimiento en conjunto.

Extracto de mi diario:

“Busco a alguien que me motive a ser mejor y a explorar. No quiero a alguien que me ate a una casa o a una manera de pensar o sentir. Este es el momento de crecer como persona y mejorar. Busco el apoyo y la mutua admiración, busco a alguien que luche por lo que quiere.”

Con amor,

Una nagual in training.

27/07/2016

Buenos Aires, Argentina

Naila y sus frutas

Naila era una mujer incompleta, una mujer llena de dudas y curiosidad. Frente a todos ella se mostraba como alguien completa y segura, pero por dentro había una constante pregunta: ¿Encontraría a su pareja correcta y sería esa persona sólo una? ¿Quién había decidido eso? ¿Qué era lo que la gente tanto deseaba de una media naranja o de una alma gemela? Ella quería una naranja completa pero también deseaba probar otras frutas. ¡Qué va! Naila era omnívora, y no tenía miedo a probar.El amor había sido algo constante en su vida, desde que tenía memoria había entrado a los lugares pensando en quien podría ser su próximo novio o pensando en un posible encuentro amoroso. Naila había estado deseosa de amor durante su vida y aunque rara vez había estado sin compañía siempre se había sentido sola. Ella era una mujer atada a sus emociones y atada a sus hombres. Siempre se había sentido atada a una emoción, pero siempre pensó que esa era la manera de vivir. Esta corta historia cuenta el inicio de la relación que cambió la vida de Naila para siempre, una relación que le enseñó que el amor no es posesivo, el amor se puede compartir y que el amor más primordial es el amor propio.

Naila había terminado una relación bastante seria hace poco tiempo y aunque aún no se sentía lista para amar otra vez decidió salir a aventurarse, conocer a una persona nueva y asombrarse por las características de esa persona. La mayor cualidad de Naila era la curiosidad y siempre estaba en búsqueda de más aventuras y más personalidades que descifrar. Cada relación era un experimento para ella, le gustaba analizar el amor y los celos, la obsesionaba la fascinación de las personas por controlar y adueñarse de otros. Ella no había sido capaz de ser fiel, ella amaba las personas y quería apoyarlos, pero no podía entender el concepto de sólo conocer y amar a una persona. Naila quería compartir su amor con más personas y no lo veía como un engaño, si no como un complemento. El problema siempre había sido que sus parejas no la entendían, la consideraban loca e irracional.

Ella estaba en búsqueda de un amor diferente esta vez, un amor que le diera felicidad pero también un amor que le proveerá con libertad y pasión. Ella era una mujer independiente y aventurera, así que ella buscaba una relación donde el hombre le diera seguridad pero también le permitiera ser libre. Naila había tenido un gran número de relaciones con personas del extranjero, así que ella no tenía ni idea de quien sería su próxima conquista. Ella sólo tenía una cosa en claro, ella quería una persona que hablara español. Naila quería un hispanohablante porque quería poder ser ella 100% y solo se sentía 100% Naila cuando hablaba en español, en especial cuando se trataba del amor.

Naila salió a su bar favorito, era un bar de jazz, un pequeño lugar donde se sentía un ambiente familiar y acogedor. Naila estaba enamorada de la vida, y por consiguiente también de la música. La música la transportaba a lugares inimaginables, llenos de aventura y paz. Ella era completamente feliz en este lugar porque la gente del lugar la quería, la trataban bien y porque siempre podía olvidarse de sus problemas cuando estaba ahí. Todo parecía normal esa noche, Naila había llegado sola al lugar y estaba atenta a la música, nunca se imaginó que algo inusual estaba por sucederle. La música mejoraba y con ella el humor de Naila, ella estaba hipnotizada con la música, hasta que sintió el roce de una mano en su hombro. Naila volteó extrañada y ahí estaba él. Él era un hombre atractivo y diferente, un hombre que la ponía nerviosa, le hacía sudar las manos y eso le encantaba. Naila estaba interesada en él y quería descifrar quien era él en realidad.

Ese primer día la conversación duró horas, los dos se gustaban y compartían muchos intereses. Naila amaba la música y él era un músico, la emocionaba el solo pensar en la pasión que él tenia por la música, verlo tocar y tocar su espalda mientras él creaba música y la envolvía en su magia. Los dos decidieron volverse a ver y Naila ya imaginaba toda una historia amorosa en su cabeza, pensaba en el futuro y en todo lo que podría compartir con esta persona.

El día de la segunda cita llegó y Naila estaba más emocionada que nunca. Se preparó y llego al lugar, él ya estaba sentado y la esperaba con una sonrisa un poco traviesa. Naila quería saber más de él, quería conocerlo y sobre todo conectar con él, pero él tenía algo mucho más importante que hacer…

“Tengo que confesarte algo”- dijo él. Naila estaba intrigada e inmediatamente quiso escuchar. “Soy casado”- dijo el músico mientras se frotaba las manos. ¿Te gustaría gritarle, verdad? ¿Quién se cree y por qué le falta el respeto a ella? Bueno, la cosa es que Naila era diferente, ella quería saber más. Ella no estaba molesta, sólo estaba intrigada. Él empezó a explicar todo sobre los acuerdos en su matrimonio y sobre la relación abierta que llevaban. Naila no se negó a volver a verlo y hasta pidió conocer a la mujer. Ella quería saber quién era esta otra persona y obviamente también tenía curiosidad de su físico y sus habilidades. Naila siempre había sido celosa y competitiva, así que aunque fingiera que no le importaba muy por dentro ella quería ser la mejor.

Y ahí estaban los tres, era una tarde cualquiera en la casa de Naila, la casa olía a incienso y a aceites, había preparado el lugar para ellos, se sentía en la tercera cita. Los tres estaban incomodos al principio, se hablaba poco, y de repente todo empezó a fluir. Naila no podía dejar de ver a su mujer, le encantaba su manera de ser, pero sobre todo su autoestima. La esposa era creativa, hermosa y segura de sí misma. Por primera vez en su vida, Naila dejó de pensar en competencia y en celos y vio esa oportunidad como una oportunidad para crecer y amar.

Naila se convirtió en buena amiga de la mujer y aprendió a compartir, empezó a conectar con ella, a entenderla y a estudiarla. Naila estaba intrigada por una mujer por primera vez, no era sólo de manera romántica pero había una admiración muy grande. Ella no estaba enamorada de ninguno de los dos todavía,  pero se sentía protegida y acompañada con ellos. Su nueva pareja hablaba español y ella podía ser 100% Naila todo el tiempo. Naila estaba enamorada de la relación de ellos, de su confianza, su comprensión y su honestidad. Ellos empezaban a actuar como guías con ella, sin siquiera darse cuenta. Naila soñaba con casarse algún día, pero ese día se veía bastante lejano.

Esto es sólo el comienzo de la vida amorosa de Naila, aún continúa viendo a su pareja de enamorados y cada vez desea descubrir más. Naila entendió que el amor no es una competencia y que la vida da muchas vueltas. Extrañamente ella dejó de competir con otros, ella ya sólo tenía una persona con quien competir, la competidora más temida por ella, y el nombre de la competidora era Naila.

Naila también sabía que para poder entender algo bien ella siempre debía intentarlo, y ella no tenía miedo de intentar y fallar…

El omnipresente/ the omnipresent

 

Siempre es difícil hablar sobre amores del pasado, especialmente cuando imaginabas pasar el resto de tu vida con esa persona. Este corto artículo es dedicado a la persona que rompió mi corazón en mil pedazos y que me hizo ponerlo de vuelta mas fuerte que nunca. Espero que él nunca lea este articulo y espero nunca más volver a verlo, no hay odio, pero las cicatrices se quedan…

Nuestro amor fue fácil, todo sucedió fácilmente, nos conocimos por medio de una aplicación de citas y aunque estaba bastante escéptica al respecto, por alguna razón conocerlo a él me hizo creer que estaba destinado a ser. Empezamos a salir y en pocas semanas nos mudamos juntos, todo pasó tan natural. Compartíamos el mismo gusto de música, el mismo comportamiento obsesivo y ese extraño sentir de no pertenecer a ningún lugar. Por primera vez en mi vida,me sentí   completamente comprendida, él me conocía y nuestro amor era tan apasionado que sobrepasaba la razón.

El comienzo de nuestra relación fue hermosa, estábamos perdidamente enamorados, conocimos a nuestras familias y  nos veíamos uno al otro como la única persona que nos apoyaba. No sé  como cambió todo tan abruptamente, todavía  recuerdo estar sentada en mi cama llorando mientras él estaba drogado y tratar de encontrar razones para amarlo. No sé cuando fue que el perdió el control o no sé porque lo hizo. Constantemente me culpo a mí misma y aunque entienda que no puedo salvar a nadie que no quiera ser salvado, en verdad quería salvarNOS.

El momento mas decisivo y difícil de mi vida fue cuando descubrí que él era un adicto. Crecí en una familia mexicana conservadora , una familia abierta a mi teniendo novios pero una familia completamente en contra de las drogas,sabía  que si mi familia se enteraba iban a estar completamente decepcionados de mí. ¿Por qué me interesa que es lo que piensan? Yo estaba ahí, con el corazón roto, perdidamente enamorada de alguien que solamente amaba su droga.

Abrí la bolsa de basura y después de cinco meses de vivir con esta persona y compartir nuestras vidas, descubrí que él  era un drogadicto. Él me había engañado durante todo este tiempo y lo peor es que yo quería continuar siendo engañada. El descubrir que él era un drogadicto me cambió  completamente como persona, tuve que luchar contra todas las enseñanzas  de mi familia y decidi apoyarlo, y ahí es cuando me volvi co-dependiente. ¿Cómo podría odiar a alguien a quien ame tanto en el pasado? No podia entender este sentimiento, queria que él me amara, queria que él  cambiara para mí, era estupida, era egoísta. Él necesitaba su propio tiempo, necesitaba su propio tratamiento y no tenía  nada que ver conmigo.

Estaba destruida. Decidí ayudarlo y me convertí  dependiente de su felicidad. Tres meses pasaron y perdí muchos kilos, era miserable y completamente infeliz.Quería  salvar a alguien que no quería ser salvado, y eso es lo más cansado que puedes hacer. Todavía recuerdo esas conversaciones de cinco horas donde él estaba completamente ido, por alguna razón me convenció de que eso era “cool”, y yo lo amaba tanto que quería ser parte de su grupo, mi meta más  grande era hacer que él me amara. Estupida de mí.

Yo solía sentarme en la cama a llorar y verlo completamente drogado. No tenía miedo pero estaba con el corazón roto,quería  abrazarlo y arreglarlo. No sé  podía. Me tomó un largo tiempo compartir esto por miedo de ser juzgada,pero creo es importante expresar mis emociones y mi tristeza, quiero que la gente sepa que no están solos, y que la co-dependencia sí existe. Solía despertarme todas las mañanas estando nerviosa, estresada, teniendo ataques de pánico, siempre pensando en si él me amaba o no. Tenía ataques de pánico sólo al pensar en él, yo sé que no estaba bien pero yo quería ser esa persona que lo pudiera hacer cambiar.

Esa es su decisión y no la mía. Entiéndelo, no puedes arreglar a alguien que no quiere ser arreglado. Hace exactamente un año él decidió dejarme, y estoy agradecida eternamente. Él me liberó porque no estaba listo para amar y yo tampoco estaba lista para amar otra vez. Por primera vez en mi vida y gracias a él me di cuenta que debo trabajar en mí misma antes de compartir mi vida con alguien más. Estoy agradecida eternamente con él por enseñarme quien soy en realidad, alguien que ama ayudar a otros, pero sobre todo, alguien que quiere volver a amar…

 

The omnipresent

It is always difficult to talk about a past love, especially when you pictured the rest of your life with that person. This short article is dedicated to the person that broke my heart and made me put it back together stronger than ever. I hope he never reads this article and I hope I never see him again, there is no hate, but the scars remain…

Our love was easy, everything just came easy, we met through a dating app, and eventhough I was skeptic about using it, for some reason meeting him through it made me feel like it was meant to be. We started dating and within a few weeks we basically moved in together, everything just felt natural. We shared the same music taste, the same obsessive behavior, that same weird sense of not belonging anywhere. For the first time in my life I felt completely understood, he knew me and our love was so passionate that it overcame reasoning.

The start of our relationship was beautiful, we were deeply in love, meeting each others families and seeing each other as the only person who was there to support each other. I do not know how everything changed so abruptly, i still remember sitting in my bed crying while he was high and kept trying to find different reasons to love him. I do not know when did he lose control or why did he do it. I constantly blame myself and even if I understand I can not save someone who does not want to be saved, I really wanted to save US.

The most decisive and difficult moment in my life was when I discovered he was an addict. I grew up in a conservative mexican family, a family who was open to me having boyfriends but who was completely against any type of drugs, I knew if my family knew they would be completely disappointed on me. Why do I even care what do they think? I was here, with a broken heart, deeply in love with someone who only loved his drug.

I opened the trash bag and after five months of living with this person and sharing all of our lives, I discovered he was a drugaddict. He had fooled me during all of that time and the worst thing is that I wanted to keep being fooled. Finding out he was a drugaddict  completely changed me as a person, I had to fight against all of my families’ teachings and I decided to support him, and that is when I became co-dependent. How could I hate someone that I have loved so much in the past? I just could not understand this feeling, I wanted him to love me, I wanted him to change for me, I was stupid, I was selfish. He needed his own time, he needed his own treatment, and it was not about me.

I was broken. I decide to help him and I became dependent on his happiness. Three months passed and I had lost many pounds, I was miserable and completely unhappy. I wanted to save someone who did not want to be saved, and that is the most exhausting you could ever do. I still remember the 5 hour conversations where he was completely high and gone, for some reason he had convinced me that that was cool, and I “loved” him so much that I wanted to be a part of his group, my main goal was for him to like me. Stupid me.

I would sit by my bed crying and seeing him being high out of his mind. I was not scared but I was heartbroken, I wanted to hold him so bad and fix him. I could not. It took me a really long time to share this because of fear of being judged but I think it is important for me to express my feelings and my sadness, I want people to know they are not alone, and co-dependency does exist. I used to wake up every morning being nervous, stressed, having little panic attacks, thinking about wether he loved me or not. I used to have panic attacks just by thinking of him, this was not right but I really wanted to be that person that would make him change.

That is his decision and not mine. Understand this, you can not fix someone who does not want to be fixed. Exactly a year ago he decided to let me go, and I am forever grateful. He released me because he was not ready to love and I also was not ready to love again. I am only 23 and I have been engaged twice, something’s up. For the first time in my life and thanks to him I realized that I need to work on myself before I am ready to share myself with someone else. I am forever thankful to him for showing me who I really am, a person who wants to help others, but most of all, a person who wants to love again…

Una nagual in training,

Alejandra.

 

 

 

Amor

Ay amor, amor, amor..

Me encanta escribir sobre el amor, me obsesiona la pasión y la idea de compartir y ser uno mismo con una persona. Sin embargo, el amor siempre ha sido algo difícil de describir para mí. La mayor parte de mi vida he confundido el amor con la atadura y la obsesión. He tenido un patrón de relaciones en donde uno de los dos ha sido dependiente del otro. En la mayoría de las relaciones yo he sido la de total control, pero sólo una relación donde perdí el control me enseño cuanto puede doler el amor.

A veces me niego completamente al amor, y no por amargada, si no porque a veces me siento en total felicidad sola, tengo mis rutinas, mis locas costumbres de levantarme a la mitad de la noche y empezar a escribir lo que se me viene a la cabeza, mis cristales, mis altares, mi esquina de meditación, y un sin fin de pequeñas cosas que me hacen ser quien realmente soy. A veces siento la necesidad de quedarme sola y no porque no vaya a encontrar a alguien, si no porque no quiero forzar a nadie a ser alguien que no es. Quiero un amor completamente libre, un amor donde mi enamorado pueda tomar sus decisiones y seguir sus sueños. Pero, ¿Qué tal si nunca encuentro a una persona que comparta esos sueños conmigo?

A veces pienso en conformarme con alguien que sólo me “guste” pero la verdad es que en cuestión del amor no espero conformarme, quiero un amor completo, un amor artístico y apasionado. Quiero a una persona que me haga sentir locura y un amor lleno de seguridad y crecimiento. Aunque no se si esa persona esta ahí, lo que sí sé es que no quiero dejar de buscar…

 

Ah love, love, love…

I love to write about love, I am obsessed with passion and the idea of sharing and being one with someone else. None the less, love has always been something difficult for me to describe. Most part of my life I have confused love with obsession and attachment. I have had a pattern of dependent and attached relationships, where at least one of the people involved has become dependent on the other. In most of my relationships I have been the one having the control, but it took  only one relationship where I lost control to teach me about how much love truly hurts.

Sometimes I deny love, not because of resentment but because sometimes I feel total happiness by being alone. I have my routines, my crazy habits of waking up in the middle of the night to write, my crystals, my altars, my meditation corner, and an endless amount of things that make me who I truly am. Sometimes I feel the necessity of being alone and not because I wont be able to find someone, but because I do not want to force anybody to be something they are not. I want a love completely free, a type of love where my partner is able to take his own decisions and follow his dreams. But what about if I never find someone who shares those dreams with me?

At times I think about settling for someone who “I just like”, but to be honest when it comes to love I do not want to settle for less. I want a complete love, an artistic and passionate love. I want a person who makes me feel calmness, safety, and who helps me grow. Even if I dont know if that person is out there, what I do know is that I do not want to stop looking…

Una nagual in training,

Alejandra.